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lunes, 2 de enero de 2012

Menú Año Nuevo 2011

Lo que nos dejó el año viejo... mucha comida vegana en la heladera.
Ya había dicho qué iba a hacer para año nuevo pero hubo un imprevisto y terminé tirando tempura de verduras a medio hacer. Hice el famoso vegansushi (que almorzamos hoy finalmente), empanadas de lentejas, panes y muchas pastitas. La cocina vegana no es tan difícil como parece y solamente requiere imaginación aunque mi suegra dice una y otra vez que ella no sabe cocinar vegetariano (y por eso trajo tomates rellenos con tomates, ejem, sí).

Cómo hacer sushi vegano
El vegansushi es una boludés atómica. Arroz, palta, zanahoria, salsa de soja, pepino, algas nori. Esto como básico, después le pueden agregar a gusto. Se cocina el arroz, se deja bien pasado o se mixea si queda muy duro. Se mezcla la palta, la salsa de soja y el arroz con algún condimento que quieran. Luego se ponen las algas nori sobre la esterilla, se ponen las verduras que deseen cortadas bien finitas (yo puse zanahorias, tomates y pepino), arriba el arroz y se enrolla. Listo, a la heladera el vegansushi.

Cómo hacer empanadas de lentejas
Idem anterior, fácil y rápido. No hay mucho secreto.
- 500 gr de lentejas
- Alga kombu (un pedacito)
- Condimentos (perejil, comino, ají molido)

- 1 cebolla grande
- 2 zanahorias
- Morrón
- 1 Tomate
- Aceitunas
- Salsa de soja
- 1 cucharadita de tahini

- tapas de empanada

Primero se cosen las lentejas con el cuadradito de alga kombu. Se saltean las verduras con un poquito de aceite y se dejan para terminar de hacer con salsa de soja, los condimentos y el tahini. Se tapa y se deja a fuego corona con el difusor hasta que reduce un poco el líquido (tarda mucho) o lo más rápido, una vez que está medio hecho, se cuela y se deja un poco menos de líquido. Una vez todo hecho, se mixea un poco o se aplasta con tenedor para que no se desarme toda la empanada al morderla.
Se rellenan las tapas y al horno a gusto. Se pueden pincelar con aceite de oliva y semillas, o dejar así o como más les guste.

Las pastitas, ya había dicho antes... la típica de almendras, una de nueces igual a la de almendras, hice una mayo de zanahoria (zanahorias, aceite de oliva, limón y ajo) y unos pancitos nada más.

Lo malo de la noche es que trajeron comida y la pusieron en la mesa antes de que yo ponga nada, así que me metí gran parte de mi comida en el traste bien hondo (disculpen la guarangada), me quedé muy triste, por más que hicimos algunos comentarios al respecto las dos personas involucradas (mi suegra y su nuevo novio), no se sintieron muy tocados y siguieron comiendo su comida. Yo tenía ganas de ponerme a llorar por la falta de respeto total de esa gente, más cuando el año pasado hice comida para todos (y llegamos a ser por lo menos diez en casa) y nadie se quejó de nada. Repito, sé cocinar, pero lo único que no cocino con muertos. Estuve cinco horas en la cocina al pepe, solamente nosotros tres comimos lo que preparé.

Sé que quizá hubiera tenido que reaccionar de otra forma, sacar su mierda y poner mi comida y listo, pero en el momento me quedé tan anonadada cuando salí de la cocina y vi mi mesa llena de platos con pollo, mayonesa y demás, que no supe qué hacer. Por suerte se fueron rápido (la verdad no sé por qué dijeron de venir a pasar año nuevo con nosotros si 1.20 ya se habían ido) pero fue horrible.

Al final me sentí igual que si hubiera ido a comer a su casa, mi nena y yo con el tupper en un rincón y todos comiendo esa porquería (bueh el querido también comió mi comida pero me traicionó y comió animales también). Horrible porque precisamente invito a comer para no sentirme mal ni incómoda ni hacer pasar mal momento a nadie, porque en casa todos saben lo que hay, todo lo hago casero, hay lista de ingredientes si quieren saber y puedo hacer otra cosa en el momento si no les gusta, y me hacen estas cosas.

Sé que muchos no comprenderán la "gravedad" del asunto, pero invito a casa para tener una cena libre de crueldad, porque no puedo pedirle al mundo que sea vegano entonces saben cuál es la consigna acá: yo cocino vegano. No somos tan estrictos, sí permitimos que se traigan cosas pero... esto fue una falta de respeto enorme. Los dos terminamos re enojados con la señora esta, él le dijo varias cosas pero no se quisieron dar por enterados. Me duele mucho pero tenemos tan mala relación que tampoco podía hacer mucho porque iba a terminar en pelea. Para la próxima ya sé: se van todos a la m., yo la paso con los que verdaderamente me aprecian y no me insultan de esta forma.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Menú navideño 2011

Esta vez no tengo fotos porque se me rompió la cámara, pero quería contarles nuestro menú 2011 porque realmente quedó todo muy rico. Este año hubo algunas cosas no libres de crueldad, porque mi cuñado trajo unos arrollados de jamón y queso pese a que le dijimos que por favor se abstuviera de traer comida (también trajo uno vegano pero era lechuga y tomate dentro del pionono nada más). Y además hubo algunos chizitos y de postre helado (ambas cosas lactovegetarianas, obviamente con crueldad añadida).

Pero vamos a la comida, que acá es donde me pasé 4 horas en la cocina. La entrada fue una picadita con papitas, palitos, maníes, un mix de frutos secos y brochettes de aceitunas cerezas y queso vegano de almendras.
La cena fue un salteado de verduras en pan (tipo tacos), con guacamole (palma, cebolla y tomate mixeados), queso picante de nueces (igual a la receta de almendras pero con nueces y un ajo más), pasta de aceitunas (aceitunas procesadas con agua y condimentos) y provenzal (ajo, perejil y aceite de oliva) para aderezar si querían. Acompañado por unas papas fritas (que me quedaron re aceitosas pero geniales).

Ahora vamos a las recetas :)
Receta de queso vegano de almendras:
El queso vegano es muuuy fácil de hacer. Yo no me quería andar complicando así que hice algo re re fácil, me zarpé con el ajo así que los que no están acostumbrados a comer mucho ajo pueden encontrarlo recontra picante pero es riiiiico!

- 50 gr de almendras
- 1/2 taza de avena
- 1 diente de ajo (le puse dos y quedó picantísimo)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de orégano
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de agua
Para hacerlo queso duro:
- Agar agar (a gusto, cuanto más le pongan más duro va a quedar)
- 1/2 de agua hirviendo.

Dejar en remojo las almendras toda la noche. Luego sacarle el agua y secarlas bien.
Dejar la avena en remojo unos 30 minutos. Escurrir bien.
Poner en la procesadora las almendras con el ajo hasta que se haga una pastita.
Agregar el resto de los ingredientes. Procesar todo y reservar.
Con eso queda una pastita re buena (creo que ya había puesto la receta porque el año pasado la hice) pero podemos hacer un queso duro y cortarlo en cubitos para una picada. Para eso, vamos a disolver el agar agar en un poquito de agua. Hervir media taza de agua y agregar el agar agar,remover bien, dejar hervir de 5 a 10 minutos y retirar. Acá pueden esperar un poquito a que se entiebe o pasarlo directamente a la procesadora, ustedes sabrán la resistencia que tenga para procesar con cosas hirviendo. Yo fui pasando de a cucharadas, ya que estaba medio espesito. Se licua todo bien y se pasa al molde final. Se deja enfriar a temperatura ambiente y a la heladera.

COn esta proporciones sale un queso pequeño, calculen el tamaño de un envase pequeño de mendicream o filadelfia.

Receta de pan para hacer los "tacos":
Es una reverenda tontería hacerlos. No sé si ya pasé la receta, son los chapatis pero con levadura.
- 1/2 kg de harina
- 1 cucharada de sal
- 3 cucharadas de aceite
- 1/2 taza de agua
- 1 sobre de levadura en polvo o en cubito
- 1 pizca de azúcar

Mezclar la harina y la sal, luego agregar el aceite y 1/4 de vaso de agua, mezclar un poquito en el centro y hacer una especie de crema. Acá le agregan la levadura en sobre o en cubito previamente disuelta en agua tibia y con una cucharadita de azúcar. Luego incorporar toda la harina, agregar más agua y amasar. Si necesita más agua, seguir agregando.
Dejar en reposo 20 minutos. Desgasificar y hacer bollitos. Si tienen panquequera, se hacen ahí. Si no, poner una pizzera dada vuelta sobre la ornalla a fuego mínimo (de manera que no le de el fuego directamente sino que haya un poquito de espacio). Estiran los bollitos sobre la mesada, le dan la forma redonda y a cocinar. Se hacen rápido porque son finitos. Al horno no van porque suelen quedar durísimos (y quemarse muy pronto).

Relleno de los tacos:

Acá no hay receta pero les digo lo que hice. Se le puede poner cualquier cosa, yo opté por un salteado de vegetales que acá en casa gusta mucho y según me dijeron mis cuñados ayer, si le decís a alguien que tiene carne, te lo cree. Así que esta es una de esas recetas aptas para engañar carnacas.
Yo salteé cebolla y ajo con un poquitito de aceite de oliva, sal y pimienta negra. Cuando más o menos estaban transparentes, le agregué morrón rojo en cubitos chiquitititos. Luego berenjena (que ya las tenía cocidas porque iba a hacer babaganoush pero no hice), tomate y zanahoria todo bien picado.
Luego le agregué media taza de agua, 1/4 de taza de salsa de soja, una cucharadita de comimo, una de orégano, una pizca de nuez moscada y una pizca de ají en polvo. Lo tapé y lo dejé hacerse a fuego mínimo con el difusor.
Cuando ya estaba todo cocido, lo colé pero todo el aceite y la salsa que cayó lo puse en un bowl. Mixié los vegetales y a los tacos les fui poniendo dos cucharadas de líquido para que absorba un poco, y dos de relleno. Los cerré con un palillo y a comer.

Este fue nuestro menú navideño 2011. Para la semana que viene haremos vegan-sushi y tempura de verduras.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Veganismo, cena de navidad y la mar en coche

Las fiestas familiares y con especial atención Navidad y Año Nuevo, son momentos críticos. Es un tema que a la mayoría de los veganos nos preocupa porque no solo se trata de que tenemos que ir con nuestro tuppercito para todos lados, sino que también hay que soportar comentarios, burlas y por supuesto, la nula disposición a probar nuestra comida. O lo que es peor, la prueban, se comen todo y luego andan diciendo a nuestras espaldas que era una comida sosa, sin gusto aún cuando no es así (me pasó mucho esto).

Este es el segundo año consecutivo que decidimos abrir las puertas de casa para pasar las fiestas y que venga quien quiera. Así, cocino yo y no hay que andar haciéndole una autopsia al arrollado o metiéndose en la cocina para investigar qué tiene la ensalada que nos aseguran que es apta. Mucho más fácil para ellos (no tienen que bancarme), mucho más fácil para mi (como lo que quiero y sé que es todo apto), mucho más fácil para mi hija (no se la pasa comiendo porquerías no aptas).

Pero aún así noto una grandísima mala predisposición, una necesidad imperiosa de traer un pedazo de cadáver y meterlo a escondidas en casa y eso me pone muy triste. No es que yo no sepa cocinar ni que los use para testear mis inventos (a mi marido y a mi hija sí, pero cuando viene gente hago lo que me sale bien), saben que cocino bien, que aprendí en estos siete años a hacer cosas realmente ricas, pero aún así, no les importa. Mi comida es menos rica, menos buena, menos... que la de ellos simplemente porque no tiene cadáveres, aunque sea exactísimamente igual de sabor.

Tampoco es que los obligue a comer tofu especiado a la plancha y un vaso de agua con espirulina. Intento hacer comidas que a todos les pueden gustar, cosas clásicas pero libres de crueldad. Suelen probar, decir que está muy rico, comer como chanchos y después quejarse. O decir que nunca más vienen si cocino yo. O cosas así.

Así que la consigna parece encaminarse cada vez más a pasarla con quien realmente queremos y nos acepta como somos. Para mi familia es hasta cruel que yo no vaya, pero cuando hace dos meses empezamos a planear la cena para que todos podamos comer en paz (porque yo no les voy a dar de comer perro muerto ni un feto abortado, por qué a mi sí me ponen adelante de las narices toda esa mierda que detesto), hablando de los posibles cambios en los ingredientes (mayonesa vegana en vez de común, bolognesa con seitán en vez de carne picada, etc.) me dijeron que iban a ocuparse del tema, a comprar pastas sin huevo, a buscar la mayonesa, etc. Yo me tenía que ocupar de hacer algunas cosas (unos panes, unos untables y alguna que otra cosita). Pero un día antes de la cena, la conclusión es que yo tengo que prepararme mi comida y ellos van a comer lo mismo de siempre e incluso me reclaman que yo no me ocupé del tema, que encima pretendía que ellos hagan comida vegana para todos y yo no hacer nada.

Entiendo que la complicada soy yo, que participar de una cena familiar implica aceptar muchas cosas pero cuando no hay predisposición ni ganas ni les interesa lo que yo pienso o siento, porque cambiar un ingrediente no les va a cambiar el gusto a la comida y así van a hacerme un poquito más feliz, realmente me molesta porque significa que no les interesa nada más que juntarse a comer porque hay que juntarse, porque las fiestas son para compartir en familia pero lo bien o mal que se lleve esa familia, lo poco que les importa a cada uno lo que siente o piensa el otro, eso no importa, aunque se odien hay que juntarse.

No quiero veganizar el mundo, pero para ellos no hay diferencia entre comer fideos con salsa bolognesa o salsa de hongos o algo apto, en cambio, para mi sí es una gran diferencia porque en mi concepción del mundo (y la cena) libre de crueldad es muuuuucha la diferencia.

Así que... los veganos somos los que discrminamos, los que nos apartamos, los que no podemos compartir la mesa simplemente porque pedimos que UN DÍA, durante UNAS HORAS, una vez AL AÑO, tomen conciencia de lo que comen y sean respetuosos con los que no queremos muertos como plato de entrada.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Dieta para una mujer embarazada

Este fin de semana tuve la grandísima suerte de poder hacer el curso de Paramana Doula que se dictó en Buenos Aires con el prestigiosísimo dr. Michel Odent y la doula Liliana Lammers. El curso fue, sencillamente, impresionante y pude compartirlo con mis hermanas, lo que lo hizo mucho más importante para mi.

Un tema que tocaron, aunque por cuestiones de tiempo no se pudo explayar mucho, fue la alimentación para las mujeres embarazadas. El dr. Odent recalcó varias veces que tenemos que pensar que somos seres que venimos del mar y entonces es allí donde se encuentra una de las fuentes más importantes para una correcta nutrición.

Según lo que nos comentó, lo más importante es que se alimente el cerebro del bebé y para ello, lo que no puede faltar es yodo y ácidos grasos poliinsaturados. En muchos países las deficiencias de yodo son rarísimas porque la sal, por ejemplo, está suplementada. Es el caso de Argentina. Sin embargo, para los que no consumimos sal refinada esto puede suponer una preocupación.

Es importante dar mucha importancia a los alimentos marinos pero en nuestro caso, que el pescado no es parte de la alimentación, se deben agregar algas. Existen muchas variedades y cada una de ellas tienen características diferentes, pero lo que tienen en común es que son excelentes complementos para una buena nutrición. Algunas, como el alga kombu, no tienen ningún sabor, otras lo tienen pero muy suave como la espirulina y otras tienen simplemente muchísimo olor a mar así que hay para todos los gustos.

En cuanto a los ácidos grasos, incorporando una variedad de frutos secos, semillas como el lino y la chía, y aceites de primera prensión en frío de de girasol o maíz, podremos obtener todo lo que necesitamos.

Las calorías no son importantes siempre que se lleve una alimentación variada y equilibrada.

Algunas otras recomendaciones que realizaría yo es evitar los refinados y mantener una alimentación tan natural como sea posible. Las verduras y las frutas son indispensables pero si antes del embarazo no se comían habitualmente la incorporación debe ser paulatina para evitar fuertes efectos producto de la mala alimentación anterior.

El ácido fólico no es necesario suplementarlo cuando se lleva una dieta balanceada, pero a las mamás veganas que tienen dudas sobre la B12, les recomiendo hacerse un análisis para medir la homocisteína y detectar si se está bien de B12, y suplementarse en caso de ser necesario. En cuanto a las deficiencias de hierro, con algas variadas, germinados y una correcta combinación de legumbres y cereales, no hay por qué preocuparse.

La dieta vegana bien planificada es sumamente saludable y recomendable para las mujeres embarazadas, es solo cuestión de saber elegir.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Soy asesora nutricional :)

Eso, estoy ansiosa. Me falta entregar el trabajo final pero el sábado terminé la cursada y ya estoy casi que recibida. Así que los que quieran asesoramiento en dietética natural, pueden escribirme acá o por e-mail a laura ARROBA loaitweb.com.ar y les cuento cómo es el tema, cómo se hacen las consultas, cuántos son los honorarios y cómo se abonan. Prometo no cobrar caro jajaja.

martes, 11 de octubre de 2011

Yo elijo donde, como y con quien parir

Ese momento tan importante donde todo inicia nos marca más de lo que creemos. Esa venida al mundo, cómo somos recibidos, cómo se nos trata, cómo está mamá, cómo puede ella disfrutar de esos primeros instantes juntos, todo eso deja un impacto profundísimo en nuestros corazones, algo que no podemos olvidar aunque no tengamos recuerdos claros de esos momentos, es algo que queda grabado a fuego en nosotros y repercute en nuestras vidas.

La llegada al mundo debe ser respetuosa, amorosa, cálida, debemos actuar como mamíferos que somos. Madres con el deseo primal a flor de piel, enamoradas de su cría, seguras de sí mismas y de su capacidad, son madres peligrosas porque saben lo que quieren y saben qué no quieren para su cría. Ellos saben que el amor nos empodera, que madres enamoradas desde el útero no serían capaces de permitir tantas crueldades que se hacen en nombre de la ciencia y mucho menos aún, serían capaces de entregar a sus hijos al sistema tan libremente.

Poco a poco los nacimientos pasaron a convertirse en un hecho médico, en un estado patológico en el que la mujer debe mostrarse pasiva a los requerimientos del profesional, soportar el maltrato físico y emocional, porque "ellos son los que saben", porque nosotras "somos las sucias", cuando la realidad es muy distinta. Tenemos que recobrar ese poder, adueñarnos de nuestros partos, retomar la voz que ellos creen extinguida. Y luchar.

Hoy nos sumamos a esta iniciativa de Deseo Primal porque creemos que todas las mujeres tenemos derecho a parir como queramos, donde queramos y con quien queramos. Ojalá la señora esta se dedicara a volver a las instituciones un lugar más humano, en lugar de quitarnos la única posibilidad que tenemos de que nuestros hijos sean recibidos como se merecen.



lunes, 15 de agosto de 2011

Cómo criar niños veganos en el mundo de la comida basura


En muchos sitios de internet se publican "planes de alimentación" que buscan proporcionar supuestamente en un solo día todo lo que el/la niñx necesita pero las que somos mamás y vemos cómo (no) comen nuestrxs hijxs, sabemos que no hay que obsesionarse. Lo importante es mantener una alimentación variada y sana, lo demás, con amor y paciencia se logra.

Lxs niñxs son lactantes hasta por lo menos los 2 años (según un pediatra que nos atendía hace un tiempo, hasta los 3). Así que si lxs niñxs toman teta hasta esa edad, la alimentación es sólo complementaria, para que pruebe y conozca pero no para establecer la comida como única fuente de nutrientes. SÓLO después de esa edad, el/la niñx comienza a comer pero si sigue lactando la teta sigue siendo un súper alimento. Si no, debería hacer todas las comidas pero no pasa nada si un día no come o si pasa varios días sin cenar porque está enfermx.

Tampoco nos obsesionemos con reemplazar, con buscar alimentos "parecidos a...", porque no nos nutrimos de alimentos sino de nutrientes. Unx niñx puede vivir sin lácteos y sin leches vegetales, no hay ninguna ley natural que nos obligue a tomar un alimento líquido para nutrirnos adecuadamente (más que agua).

La única recomendación que tengo para mamás de niños pequeños es que eviten por todos los medios el azúcar, las harinas y cereales refinados, los químicos (conservantes, saborizantes, etc.) y sean respetuosas con sus peques. En ocasiones es muy difícil compaginar una alimentación tan alternativa con la vida en la sociedad de la comida chatarra. Aprendamos juntxs a cocinar y a compartir. Si tienen un cumple, una reunión con amigxs o el colegio, en caso de que vayan, lleven cosas ricas para comer con lxs demás. Lo que no tenemos que hacer a estas edades es negarles la posibilidad de compartir porque la comida es mucho más que alimento, es algo social. Así que estemos preparadxs y por sobre todo, seamos sincerxs con nuestrxs hijxs, explicándoles por qué comemos de determinada manera pero haciéndolxs conscientes de que hay otras realidades y debemos respetar.

Es muy difícil cuidarlos de todo y evitar que se sientan excluidos, por eso la importancia de integrarnos y comprometernos, ser activos en la difusión de la alimentación que estamos ofreciendo. De esta manera les allanaremos el camino a ellos y estaremos mostrándoles a los demás que ser veganxs es posible.